Si te ha gustado la sinopsis, aquí tienes la historia completa.
En 1949, ahí comenzó todo. Cuando un hombre llamado Pepe Verdú se traslada de Jijona a Dénia e inicia, con tan solo un carrito de helados, una tradición familiar heladera que llega hasta nuestros días.
Más tarde tomó el relevo su hijo José, quien, tras recibir numerosos premios profesionales a la calidad de sus creaciones, inaugura en 1953 la heladería Verdú en pleno Marqués de Campo, Dénia. Uno de los establecimientos más reconocidos y apreciados en la vida social dianense.
Y junto a ella, cuatro heladerías más, formándose así el embrión comercial de una gran empresa artesana nacida de las más puras tradiciones heladeras y turroneras.
Ahora, son las manos de sus nietos Adrián y Álvaro las que mantienen el legado familiar bajo esta línea dirigida al sector profesional a la que llamaron Gelart.
Tres generaciones y varias décadas de diferencia en las que, con trabajo, ganas e ilusión, todo sigue rodando igual de bien que nuestro primer carrito de helados.